TRASTORNOS ALIMENTICIOS


TRASTORNOS ALIMENTICIOS

  • En el mundo:

Según información de una nueva investigación de científicos de la Universidad de Florencia en Italia  menciona “El COVID-19 empeoró al menos un 30% los trastornos alimentarios”. Los investigadores han documentado aumentos de la ansiedad y depresión derivado del estrés, el dolor, el aislamiento y el daño económico provocados por el nuevo coronavirus. International Journal of Eating Disorders encontró que los síntomas empeoraron en general , entre los encuestados, el 62% de las personas con anorexia han experimentado una restricción más severa y miedo a los alimentos durante la pandemia, mientras que el 30% de aquellos con bulimia y trastorno por atracón informaron haber experimentado más episodios de atracones y una mayor necesidad de atracones. Según la revista Internacional de Trastornos Alimenticios menos que “ en EEUU el 60% que tenía anorexia al tener que estar en casa la más miedo el ir a la cocina , el 30% de pacientes de bulimia en EEUU y 15% de los de Holanda tuvieron un aumento de ansiedad. 

La pandemia ha generado que las personas tengan índices más altos ansiedad, este acrecentamiento se ve reflejado en tasas más altas de trastornos mentales. Algunos de los que más crecimiento han tenido son los trastornos alimenticios debido a que a la angustia que genera el virus, se le suma la preocupación por la comida, el peso y el ejercicio físico. 
Recordemos, que los trastornos alimenticios son denominados así por que reflejan una relación insana con la comida, no obstante la relación ansiedad, depresión y trastornos alimenticios son solo una pequeña parte del problema. Los desordenes alimenticios son en su gran mayoría de origen psicológico y tienen raíz en la mala relación del paciente consigo mismo y su exterior, por lo que quienes los padecen generalmente tienen bases de depresión, ansiedad y baja autoestima.

“Se caracterizan por la tendencia a la autoexigencia, autocontrol, autocrítica constante, competitividad, dificultad en el manejo emocional y baja tolerancia a la frustración”. explica la psicóloga experta en trastornos alimenticios, Irene Alonso Vaquerizo. Sin embargo, la forma de exteriorizar estos problemas varía, algunos comen en exceso, otros comen reducidas cantidades y otros tienen lapsos de atracón.
“La incertidumbre, la falta de control, el miedo a enfermar o la angustia generada por la pandemia han tenido efectos importantes sobre las personas con trastornos alimentarios”, durante este periodo de tiempo las personas con trastornos alimenticios encontraron control en la ingesta o restricción excesiva de alimentos.

Antes de la pandemia en España se estimaba que el 5% de las personas entre los 12 y 21 años padecen trastornos de conducta alimenticia, y pese a que no existen datos posteriores a la pandemia, la Dra. Vaquerizo afirma que los indicadores han aumentado, ya que en su práctica clínica observa que hay un mayor número de personas que asisten por primera vez a consulta relacionando un trastorno de alimentación, especialmente los adolescentes cuya situación se ha agravado. En Europa durante los primeros meses de la pandemia aumentaron exponencialmente la venta de harinas, pasteles, chocolates y empaquetados. Al mismo tiempo aumentaron las ventas de básculas y bicicletas estáticas. “Por un lado, se reconocía que la ansiedad aumentaba el apetito y, por otro, se reforzaba el sentimiento de culpa por ello. Esto llevó a que mucha gente hiciese ejercicio sin sentido instando también a personas que no lo habían hecho en su vida”, comenta Irene Alonso. Las tasas arrojan que las tasas que más crecieron durante la pandemia en España fueron la bulimia y el trastorno por atracón.

Es muy difícil tener acceso a datos exactos del número de personas que están luchando contra un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) para poder estimar el verdadero alcance de esta enfermedad; hay muchas personas que no buscan tratamiento o que nunca han recibido un diagnóstico, tanto por desconocimiento o no aceptación de su enfermedad, como por dificultad de accesibilidad al sistema público, o por no poderse costear un tratamiento privado. Pero se estima que los trastornos alimentarios afectan en todo el mundo a siete de cada 1.000 mujeres y a uno de cada 1.000 hombres. El 0.9% y el 2.0% de las mujeres y el 0.1 y 0.3% de los hombres van a desarrollar anorexia en algún momento de sus vidas. Con relación a la bulimia, esas cifras pueden ser de entre 1.1% a 6% en las mujeres afectadas y 0.1% a 0.5% en los hombres. Datos que apuntan a millones de personas que ponen en riesgo su salud y en muchos casos, su vida.


  • En el Perú:
En medio de esta pandemia, algunas enfermedades han aumentado producto del aislamiento y ese es el caso de la obesidad. Existen diversos factores que lo causarían, pero afortunadamente hay formas de prevenirlo.

El primer factor que causa la obesidad es el sedentarismo. Los chicos iban al colegio y los adultos a trabajar. Todo eso incluía un gasto calórico que ahora ya no lo tenemos porque estamos sentados gran parte del día. Si no hay ejercicio ni movimiento y se come de la misma manera que antes, ahí empieza un problema”, expresa Elizabeth Salsavilca, endocrinóloga de Sisol Salud. 
Además, indica que el segundo factor es la ansiedad, un mecanismo de defensa del organismo ante lo desconocido, como en este caso es la pandemia. La ansiedad se traduce en autosatisfacerse con comida. Mientras más ansiedad se siente, más comida se ingiere.
La tercera razón son los trastornos endocrinos. Uno es el aumento del cortisol, una hormona que nos mantiene alerta y nos hace estar despiertos todo el día. Ahora con la ansiedad viene el insomnio, que ocasiona que el cuerpo siga secretando cortisol durante la noche. Y si el cortisol no duerme, te hace comer más y asimilar más, añade Salsavilca. 
La otra hormona que se altera es la insulina, que se incrementa cuando comemos más carbohidratos y menos verduras, y esta hormona nos aumenta la asimilación”, detalla la endocrinóloga.
La especialista sostiene que el último factor es el desorden alimenticio, es decir, las famosos ingestas de fines de semana o de dos veces por semana que se han incrementado en este tiempo y que consisten en consumir alimentos altos en grasas saturadas.🍎

En el Perú se atienden de 10 a 12 casos de anorexia y bulimia al día
--> Suly es una joven que con apenas 18 años de edad ha estado internada más de 50 veces en hospitales. Su cuadro crónico de bulimia la ha llevado en múltiples ocasiones a estar al borde de la muerte. Y pese a las terribles experiencias que ha sufrido al continuar con el peligroso ciclo de dejar de comer, comer en exceso por periodos cortos de tiempo para luego vomitar sus alimentos, el entorno en el que vivía no la dejó salir de esta situación por varios años.

“Este es solo uno de los muchos casos de anorexia y bulimia que existen en nuestro país”, explicó la directora de Vida Mujer, Nelly Canción, durante su participación en el I Seminario Internacional de Psicología de la Universidad Continental, con el tema “Trastorno de conducta alimentaria”. La especialista señaló que en el Perú, hace dos años se atendía de 5 a 6 casos al día; sin embargo, en la actualidad esa cifra ha aumentado. Hoy el rango de atenciones es de 10 a 12 casos diarios. 

Estos trastornos tienen origen en múltiples factores, explica Canción. Dice que uno de ellos es la genética: “Tener una madre con problemas de alcoholismo, depresión o esquizofrenia pueden ser determinantes para sufrir de estos trastornos alimentarios. A esto se suma la obesidad, que junto al bullying existente en las escuelas y colegios, terminan por ocasionar estos comportamientos enfermizos en jóvenes, adolescentes, púberes e incluso niñas”, subraya. Y aunque ya de por sí, la anorexia y la bulimia son enfermedades graves (a nivel mental), estas tienen repercusiones físicas de consideración. “Afecta a distintos órganos, puede ocasionar problemas en el corazón, la pérdida de piezas dentarias, y finalmente la consecuencia más fatal: la muerte”, agrega la expositora. “Todo inicia con su obsesión por consumir comidas carentes de grasa. El deseo de verse “bien”. Muchas jóvenes empiezan a seguir dietas y creer en algunos mitos alimenticios pero luego no hay un control y termina en este tipo de situaciones”, expone.

  • En Junín:
El titular de la cartera sanitaria del Gobierno de Junín aclaró que «hoy a ido cambiando la mirada sobre la anorexia nerviosa, porque se modificaron algunas definiciones y anorexia nerviosa tiene hoy tres pilares: Uno, el descenso de peso; dos, las conducta alimentaria de no ingerir ni siquiera lo básico y tres, la distorsión que uno tiene de su propio cuerpo. Hasta hace un tiempo incluida también trastornos en el ciclo menstrual, pero esto se dejo de la lado porque la anorexia nerviosa no es exclusiva de la mujeres».
Otra cuestión, en relación a los trastornos alimentarios señalada por el Dr. Lombardi, tiene que ver con las anorexias nerviosas atípicas «que son aquellos pacientes que tienen un cierto grado de repulsión por algunas comidas, con un cambio en la visión de su cuerpo que conlleva a ingerir menos alimentos del que se necesita pero que mantienen un peso normal».
«Lo otro, también más común, es aquella persona que tiene un trastorno alimentario restrictivo pero electivo, es decir, aquella persona que decide alimentarse menos pero que hace una elección de determinados tipo de nutrientes, ya sea, porque no le gusta, por el tacto, por el olor u otras causas», añadió.
Ante esto, el médico Carlos Lombardi aseguró que «hay que trabajar mucho en esta cuestión, no solo con el sustento nutricional que estas personas necesitan, sino también con la asistencia psicológica y con cambiar algunos paradigmas que tenemos como sociedad y que tienen que ver con asociar la belleza con la delgadez. Es necesario atender esta cuestión desde otro punto de vista porque no hay nada mejor que estar sano, con una alimentación saludable y actividad física acorde».

Por otro lado, «hay que tener en cuenta que hay enfermedades que conllevan a trastornos alimentarios como son: La diabetes, que requieren una dieta especial; el hipotiroidismo, que también requiere de un soporte nutricional y la enfermedad celíaca.» Para finalizar, Lombardi pidió que «como familia, como padres, tenemos que estar atentos y ante la menor sospecha de un cambio alimentario de nuestros hijos hagamos la consulta oportunamente». 


EsSalud advierte que el consumo extremo de dietas puede terminar en anorexia o bulimia
Algunas personas suelen saltarse las comidas y solo comer algo ligero para perder peso; sin embargo, adquieren mayores hormonas de estrés.
EsSalud recomienda tener un consumo balanceado de alimentos a diario.
El Seguro Social advirtió que la inseguridad en la apariencia física es uno de los principales motivos para crear peligrosos desórdenes alimenticios con consecuencias inimaginables, que pueden llegar a terminar en un cuadro de anorexia o bulimia.

La nutricionista y vocera de EsSalud, Elizabeth Córdova, dio a conocer algunas dietas peligrosas que pueden ser controversiales, como por ejemplo, la dieta del ayuno o intermitente, que consiste en saltarse las comidas y solo comer algo ligero, así pierden peso, pero adquieren mayores hormonas de estrés.
“Hemos podido comprobar que muchos adolescentes comienzan a comparar su apariencia física con otros y pese a que pueden estar dentro del rango de lo normal, pues deciden consumir dietas extremas que a la larga los conduciría tanto a la anorexia como a la bulimia”, sostuvo.
Dietas
La profesional agregó que otra dieta extrema es la cetogénica, que implica reducir los carbohidratos de forma drástica y reemplazarlos por grasas. Incluso, las dietas veganas traen consigo posibles problemas nutricionales dado que algunas proteínas indispensables solo se encuentran en alimentos de origen animal. “Es otra de las dietas que no se pueden mantener en el tiempo, no es muy recomendable hay vitaminas que solo se encuentran en alimentos de origen animal como las vísceras o las carnes, lo que no consumen los veganos”, recomienda Córdova.
Asimismo, EsSalud advirtió que bajar de peso no es sinónimo de estar bien de salud y mencionó otras dietas como la express; muy consumida en Europa y Estados Unidos. Esta consiste en alimentarse solo de líquidos, una infusión por las mañanas y un caldo por las tardes, algo parecido por las noches. Por otro lado, también está la dieta Detox que ha tenido bastante aceptación y consiste en darle prioridad a los jugos en reemplazo de las comidas; sin embargo, el riesgo es perder masa muscular sin consumo de proteínas.                                                             

Causas


  • "Estamos aislados de familiares y amigos y de grupos de apoyo, los gimnasios están cerrados y no vamos a la oficina ni seguimos una rutina regular" dijo la doctora Lesley Williams.
  • La cobertura de los medios y las publicaciones en las redes sociales también se citaron como una fuente de ansiedad debido a la preocupación de la población en general por la comida, el aumento de peso y el ejercicio. Aunque se identificaron algunos aspectos positivos del uso de la tecnología, los encuestados destacaron repetidamente el énfasis en la alimentación y el ejercicio que se ha convertido en un tema dominante en las redes sociales durante la pandemia y el bloqueo asociado. 
  • Con rutinas interrumpidas, aislamiento, miedos sobre la familia y amigos y más tiempo navegando en las redes sociales, aquellos que luchan con un trastorno alimenticio pueden recurrir a malos hábitos para sobrellevarlos, como restringir la comida, atracones y purgas.
  • Interrupciones en la vida diaria como resultado del encierro y del distanciamiento social tienen un impacto perjudicial en el bienestar de una persona, y casi nueve de diez (87%) de la población informó que sus síntomas habían empeorado como resultado de la pandemia.
  • Reducción en la prestación de servicios de salud (o las discrepancias en el acceso a los servicios de salud). Algunos informaron haber sido dados de alta prematuramente de las unidades de hospitalización, que se les suspendió el tratamiento o que continuaron en una lista de espera para recibir tratamientos y que recibieron apoyo pos diagnóstico limitado.
                      


Consecuencias

  • Mayor deficiencia en Los glóbulos blancos son parte del sistema inmunitario del cuerpo y ayudan a combatir infecciones y otras enfermedades. En este aspecto actual seria mayor exposición a ser más perjudicado en el caso de contraer el Coronavirus, en el peor de los casos conllevando a la muerte del sujeto.
  • Enfermedad cardíaca como resultado de los niveles elevados de triglicéridos.
  • Trastornos como la bulimia y la anorexia nerviosa, ocasionan que se pierda la electrolisis adecuada. 
  • También podemos nombrar a la anorexia nerviosa que nos trae un efecto negativo como es la pérdida de músculo y debilidad muscular. Sensación de desmayo, fatiga y debilidad general. 
  • Disminución anormal en la frecuencia cardíaca y la presión arterial, indicando que el músculo cardíaco está debilitado. El riesgo de falla cardíaca incrementa a medida que la presión y la frecuencia cardíaca bajan.
  • Ponen la vida en peligro y afectan la salud física y emocional de la persona, adjuntando posibles enfermedades más graves a futuro.
  • La obesidad sea la causante de la tormenta de citoquinas que se observa en los pacientes con COVID-19 y como consecuencia el riesgo de formar coágulos en los pacientes.


Prevención

No es nada fácil diseñar programas eficaces para los trastornos del comportamiento alimentario     debido a la complejidad de factores que intervienen en su desarrollo y en el comportamiento       humano. Las actitudes relacionadas con el peso se adquieren en la infancia y adolescencia y     se perpetúan en la edad adulta. La actitud hacia la comida, el ejercicio y el estilo de vida             están regidos por influencias sociales, culturales, familiares, ambientales y presiones del grupo. 

Las recomendaciones que tomaríamos para prevenir el trastorno alimenticio serian:

  • Educar y fomentar una alimentación saludable, sin caer en extremos.
  • Promover una actividad física moderada, que idealmente involucre socialización.
  • Favorecer la construcción de una autoestima adecuada.
  • Evitar poner un excesivo énfasis en el peso y la figura.
  • Informar a los hijos que no es recomendable hacer dietas, porque muchas de ellas son  contraproducentes.
  • Evitar que los jóvenes realicen dietas agresivas, porque éstas suelen ser el punto de entrada a los trastornos alimentarios.
  • Comer en familia en forma regular, evitando los conflictos.
  • Frente a la evidencia de dietas inapropiadas, preocupación excesiva por el peso, baja o incremento importante de peso, indagar cuanto antes con un especialista.


¨No es la atura, ni el peso, ni los músculos, ni la belleza que te hacen una gran persona. Es el corazón y la humanidad¨



Comentarios

  1. Muy interesante. Ahora con esta preocupación del futuro del país, causara ansiedad en toda la población haciendo que los trastornos de alimentación incremente.

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  2. Muy buen aporte, gracias por los consejos!!

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  3. Me parece muy bueno que se brinde este tipo de información, ya que en la actualidad los casos de estos transtornos no disminuye y sigue siendo muy poco comentado en la sociedad

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